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Hombro

Tendinitis del manguito rotador

El dolor de hombro es el tercer motivo de una consulta a un traumatólogo tras el dolor lumbar y el dolor cervical. La causa más frecuente de dolor en el hombro es la patología del manguito rotador y se calcula que en pacientes de más de 60 años hay un 40% de roturas del manguito rotador. El manguito rotador está compuesto por los tendones de 4 músculos que unen la escápula al húmero que son: supraespinoso, infraespinoso y redondo menor, cuya función es la separación/abducción del hombro y la rotación externa, y el subescular cuya función principal es la rotación interna. El tendón del supraespinoso es el más frecuentemente afectado.

La clínica se caracteriza por dolor a nivel del hombro, inicialmente al realizar actividades por encima de la cabeza, como coger objetos o peinarse; o al poner el brazo por detrás de la espalda, rascarse, abrocharse el sujetador o levantarse de la silla. A medida que evoluciona el cuadro, si no se pone tratamiento precoz, el dolor aumenta en intensidad, convirtiéndose en un dolor incluso nocturno que impide hasta conciliar el sueño y hay una gran limitación de la movilidad de hombro, produciendo una rigidez de la articulación del hombro.

El diagnóstico es habitualmente clínico y se realizan pruebas complementarias para valorar el estado del tendón. La radiografía nos permite ver si hay calcificaciones en el tendón, o si existen un acromion (una parte de la clavícula) ganchoso que comprima el tendón, o una artrosis acromioclavicular importante. La ecografía permite valorar si hay una inflamación del tendón, tendinitis, o existe una rotura completa del tendón, rotura tendinosa. La resonancia magnética se solicita cuando la ecografía no es concluyente o cuando se va a plantear tratamiento quirúrgico para valorar retracción y estado del tendón a reparar.

El tratamiento inicialmente se realiza mediante reposo relativo, medidas de higiene articular, analgésicos, ciclos cortos de antiinflamatorios no esteroideos. La rehabilitación es la base del tratamiento. La infiltración corticoanestésica se realiza en pacientes que no mejoran con tratamiento rehabilitador.

En el caso de tendinitis que no mejoran con los tratamiento habituales y en las que se objetiva una compresión externa, se realiza una acromioplastia, que consiste en “rebajar” el hueso que está comprimiendo el tendón y limpiar la bursa que rodea al tendón por vía artroscópica con 2 incisiones de 1 centímetro.

Rotura tendinosa del manguito rotador

La roturas de los tendones del manguito rotador se producen habitualmente en pacientes mayores de 50-55 años y suelen ser por sobreuso (pacientes trabajadores manuales con actividades por encima de la cabeza) o degenerativas, debido a que con la edad la vascularización del tendón empeora, lo que afecta a la calidad de dicho tendón y se acaba rompiendo. En pacientes más jóvenes la causa más habitual es la traumática. Se calcula que en pacientes de más de 60 años hay un 40% de roturas del manguito rotador. El tendón del supraespinoso es el más frecuentemente afectado.

La clínica se caracteriza por perdida de fuerza, impotencia funcional, dolor a nivel del hombro, inicialmente al realizar actividades por encima de la cabeza, como coger objetos, peinarse, etc.; o al poner el brazo por detrás de la espalda, rascarse, abrocharse el sujetador o levantarse de la silla. A medida que evoluciona el cuadro, si no se pone tratamiento precoz, el dolor aumenta en intensidad, convirtiéndose en un dolor incluso nocturno que impide hasta conciliar el sueño y hay una gran limitación de la movilidad de hombro, produciendo una rigidez de la articulación del hombro.

El diagnóstico es habitualmente clínico y se realizan pruebas complementarias para valorar el estado del tendón. La radiografía nos permite ver si hay calcificaciones en el tendón, o si existen un acromion (una parte de la clavícula) ganchoso que comprima el tendón, o una artrosis acromioclavicular importante. La ecografía permite valorar si hay una inflamación del tendón, tendinitis, o si existe una rotura completa del tendón: rotura tendinosa. La resonancia magnética se solicita cuando la ecografía no es concluyente o cuando se va a plantear tratamiento quirúrgico para valorar retracción y estado del tendón a reparar.

El tratamiento inicialmente se realiza mediante analgésico, ciclos cortos de antiinflamatorios no esteroideos, modificación de la actividad y rehabilitación.

En pacientes que no responden a estos tratamientos es necesario recurrir al tratamiento quirúrgico que se realiza mediante pequeñas incisiones de 1 cm aproximadamente que nos permiten introducir una cámara en el hombro (artroscopia de hombro) e instrumental para realizar la reparación de los tendones mediante anclajes con sutura colocados en el húmero. Este tratamiento mínimamente invasivo permite un posoperatorio menos doloroso, una recuperación precoz y una limitada estancia hospitalaria, habitualmente una noche.

Durante el postoperatorio el paciente suele necesitar estar con el brazo en cabestrillo durante 4-6 semanas para posteriormente comenzar la rehabilitación durante habitualmente 3-6 meses en función de la calidad del tendón reparado.

El pronóstico de la intervención va a depender de la edad (>70 años), calidad del tendón a reparar, tiempo de evolución de la rotura y el tamaño de la rotura (roturas mayores de 5 cm tienen peor pronóstico).

Inestabilidad / luxación de hombro

La luxación de hombro es el completo desplazamiento de la cabeza del húmero respecto a la escápula, “se me ha salido el hombro”, lo que provoca dolor intenso, deformidad e impotencia funcional, por lo que requiere una reducción urgente habitualmente en un centro médico. La inestabilidad de hombro es la sensación de que “se me va a salir el hombro” lo que provoca miedo y dolor al realizar ciertos movimientos por encima de la cabeza, limitando nuestra actividad

Las lesiones más características en una inestabilidad son la lesión de la capsula articular y el labrum glenoideo, un fibrocartílago que rodea la glena y aumenta la estabilidad de la articulación, también llamada lesión de Bankart; y la fractura-impactación de la región posterosuperior de la cabeza humeral llamada lesión de Hill-Sachs.

Clínica

Existen 2 cuadro clínicos principales:

  1. La luxación recidivante de hombro en la cual el paciente refiere que se le ha salido en hombro en multiples ocasiones: habitualmente se requiere tratamiento quirúrgico a partir del tercer episodios de luxación o en paciente jóvenes < 25 años con actividades físicas por encima de la cabeza y/o deportes de contacto se aconseja a partir del primer episodio.
  2. Dolor asociado a la inestabilidad: se produce cuadro de dolor con la posición de separación a 70-90º y rotación externa del hombro por lo que el paciente intenta evitar este tipo de actividades, y cada vez se ve más limitado a medida que hay más episodios de inestabilidad. En ocasiones este cuadro se asocia a lesión de la porción larga del tendón del bíceps y de la cara articular del supraespinoso, siendo esta una causa frecuente de dolor en estos paciente. Inicialmente se intenta un tratamiento medico-rehabilitador que en caso de fracasar es necesario el tratamiento quirúrgico para corregir la inestabilidad y la lesión asociada del bíceps o del supraespinoso.

Diagnóstico:

Habitualmente es clínico en el que se valora la dirección de la inestabilidad y la laxitud de la articulación, así como otros problemas que puedan acompañar a la inestabilidad (patología del manguito rotador o del tendón del bíceps). Se necesita realizar una Resonancia Magnetica Nuclear para evaluar la lesiones existenes (lesión de labrum, lesión de Hill-Sachs, forma de la glena) previa a la cirugía.

Tratamiento Quirúrgico:

Consiste en reparar la lesión del labrum y la capsula articular mediante la utilización de anclajes con sutura, de pequeño tamaño 1.3-1.5mm, al borde de la cavidad glenoidea. Esta técnica, que llevamos realizando desde el año 2005, se puede realizar a través de una inicisión de 1 cm por las que introducimos una cámara, el artroscopio, que nos permite ver toda la articulación del hombro y la lesiones existentes. Por otro lado, y a través de otras incisiones del mismo tamaño, podemos introducir el intrumental necesario para realizar la reparación de la lesiones. Al ser una técnica minimamente invasiva permite una recuperación inicial menos dolorosa y más rápida respecto a la cirugía abierta, necesitando habitualmente 1 día de hospitalización, y permite identificar lesiones que por cirugía abierta no se identificaban.

Postoperatorio

En función de la calidad del tejido encontrado se suele recomendar:

  • 4-6 semanas de inmovilización en el brazo en cabestrillo salvo para realizar ejercicios de flexoextensión del codo y pendulares y circulares.
  • 4-8 semanas ejercicios de recuperación del balance articular.
  • 8-12 semana potenciación muscular y reeducación funcional de la musculatura periescapular.
  • A partir de la semana 12 se autoriza el deporte de contacto

Preguntas frecuentes

Se me ha salido el hombro, ¿me tengo que operar?

Si es la primera vez que le pasa no, salvo que sea menor de 25 años, realice deportes de contacto o de lanzamiento en cuyo caso el riesgo de sufrir una nueva luxación es muy alto y es aconsejable la realización de una artroscopia de hombro para reparar la lesión.

Se considera que a partir de 3 episodio de luxación de hombro es necesario el tramiento quirúrgico

Nosotros individualizamos la indicación en función del paciente y actividad que debe realizar

¿Cómo es el postoperatorio?

Habitualmente se está ingresado 1 noche y hay que utilizar permantemente un cabestrillo durante 3 semanas, salvo para realizar los ejercicios indicador.

Desde el primer día aconsejamos realizar ejercicios pendulares y circulares de hombro 15 minutos 6 veces al día.

A partir de la 3 semana comienza la rehabilitación inicialmente para recuperar el balance articular y posteriormente una fase de fortalecimiento muscular.

¿Puedo realizar deporte y cual es el riesgo de sufrir una nueva luxación después de la intervención?

A partir de las 6 semanas se puede realizar vida normal. Se aconseja no realizar deportes de contacto o lanzamiento hasta los 4 meses.

El riesgo de sufrir una nueva luxación es bajo entre el 5-8% que se eleva hasta el 20% en los casos en que hay mayor lesión ósea habitualmente producto de multiples episodios de luxación, por lo que no es aconsejable demorar mucho este tipo de intervención.

Tengo roto el supraespinoso, ¿me tengo que operar?

Sí, cuando se produce después de un traumatismo claro especialmente si tiene menos de 60 años. En caso contrario se debe realizar tratamiento rehabilitador y si persiste el dolor y la perdida de fuerza se debe realizar una reparación por artroscopia.

En paciente mayores de 70 años debido a la peor calidad de los tendones el resultado del tratamiento quirúrgico es menos predecible y aunque habitualmente se puede reparar la rotura es frecuente sufrir una nueva rotura.

¿Y si no se puede coser el tendón?

En ese caso hay que colocar una prótesis invertida de hombro cuyo resultado a corto y medio plazo es muy bueno, con gran mejora de la función y del dolor especialmente en paciente mayores de 70 años

¿Cómo es el postoperatorio?

Habitualmente se está ingresado 1 noche y hay que utilizar permantemente un cabestrillo durante 4-6 semanas, salvo para realizar los ejercicios indicador.

Desde el primer día aconsejamos realizar ejercicios pendulares y circulares de hombro 15 minutos 6 veces al día.

A partir de la 4 semana comienza la rehabilitación inicialmente para recuperar el balance articular y posteriormente una fase de fortalecimiento muscular.

¿Cuánto tardaré en recuperarme?

A partir del 2 mes se puede empezar a realizar una vida normal, pero no es hasta el 4-6 mes cuando se pueden realizar de manera regular actividades por encima de la cabeza
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Doctor Trigueros

Durante cerca de una década el Dr. Trigueros trabajó como médico adjunto de Cirugía Ortopédica y Traumatología del complejo hospitalario de Palencia. Desde 2012 ejerce como médico adjunto en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

Conoce nuestra clínica

Hacemos uso de los procedimientos más avanzados en todos nuestros abordajes terapéuticos y quirúrgicos. Nuestros tratamientos son mínimamente invasivos y con excelentes resultados. Aquí puedes ver algunas imágenes de nuestras intervenciones

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  • Inestabilidad de hombro
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